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História del Departamento del Tolima
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La Ley número 01 de 1908 la cual fija sus límites territoriales.

El territorio estuvo habitado muchos años, antes de la llegada de Colón al continente, por razas aguerridas de origen caribe apellidadas por los españoles "Los Pijaos", que comprendían las tribus o parcialidades putimaes y yalcones, pantágoras, guarinoes y marquetones, entre las cuales sobresalían los panches. Sin embargo la zona comprendida entre Anserma, Toche, Cocora e Ibagué, estaba poblada por descendientes de la raza quimbaya, diferentes a los pijaos, individuos éstos de predominantes rasgos asiáticos, corpulentos, ojos oblicuos, cabello atado en cola de caballo, esencialmente guerreros que se entrenaban en el manejo de las armas desde la adolescencia.

El autorizado cronista Fray Pedro Simón sostuvo que eran de remota procedencia que llegaron huyendo y derrotados del Sinú. Rebeldes, altivos, indómitos, no aceptaban reyes que los mandasen; no aceptaron la esclavitud y fueron los últimos que pudo reducir a su dominio el Reino Español. Su resistencia fue heroica y solamente la intervención del generalísimo don Juan de Borja, nieto del Duque de Gandía, pudo con su estrategia cercarlos por hambre, destruyéndoles sus cultivos y contagiándolos deliberadamente de la peste negra y la viruela, venciéndolos y siendo exterminados en un 90%, no dejando huellas de su cultura, ni de su existencia. Hubo encuentros bélicos dignos de inmortal memoria y sobresalieron por su valor los caciques Titamo, Balpue, Yuldama y Calarcá, entre otros.

Bien vale la pena recordar el sacrificio de la sacerdotisa Yulima, que regentaba un santuario religioso en las cercanías del volcán Machín, que fue asaltada y hecha prisionera, siendo conducida encadenada hasta Ibagué, en cuya plaza principal se le incineró viva por los conquistadores y mientras agonizaba recibía bendiciones del Padre Cobos para que su alma volara pronto al cielo. Su nombre legendario ha sido conservado por el Departamento como homenaje perenne a su martirio.

Otro drama que conmueve la legendaria historia tolimense es el concerniente al gran Cacique Yuldama de Mariquita, quien intensamente enamorado de una hija del capitán Francisco Jiménez, al verse rechazado, se batió en duelo con él, hiriéndolo de muerte. Sin vacilar se llevó a la doncella hasta los lejanos aposentos aborígenes, lo que desató una guerra sin cuartel entre españoles e indígenas de la región. Los combates se prolongaron durante días, con un saldo de 80 conquistadores muertos y numerosos heridos, teniendo la tropa que refugiarse precipitadamente en la ciudad. Cuatro meses después, para vengar la ofensa, el gobierno puso al Mariscal Gonzalo Jiménez de Quesada al frente de un aguerrido ejército, las batallas se sucedieron sin cesar, hasta que vencido y muerto el cacique Yuldama, quien pagó con su vida la adhesión a su amada, llegó una era de paz y de sosiego relativo.

De esta manera, el Tolima goza de una cantidad de leyendas y de vida folclórica que le han dado merecida fama literaria. Tal vez, la tradición y el gusto por la danza, el canto y la música, se deban a las costumbres indígenas que solían celebrar frecuentes bailes colectivos, cantando y portando en las palmas de las manos copas de oro y que además, asistían a diversos encuentros deportivos, en los cuales los vencedores eran premiados ricamente.

Al final de la época de la Colonia se inició su florecimiento cultural, con la iniciación de la Real Expedición Botánica, dirigida por el sabio José Celestino Mutis, la llegada a la ciudad de Ibagué‚ de los sabios Alejandro Humbolth y Pime Bonpland y en los albores de la República la presencia de poetas, artistas, pintores, músicos afamados y escritores como Jorge Isaac, el escritor de la María, quien murió en Ibagué; de José Eustasio Rivera, el inmortal autor de la Vorágine, de Emiro Kastos, Diego Fallan, iniciaron una sucesión de afortunados cultivadores de las cosas del espíritu, que convirtieron al Departamento en un prestigioso Centro de la Cultura Nacional.

Si en el campo de la literatura el Tolima ha ganado un amplio prestigio, ya sea en el género de la novela, el ensayo, la historia y la poesía, en las esferas políticas sus hombres representativos han alcanzado las más altas posiciones nacionales, varios presidentes de la República, como: Manuel Murillo Toro, Abadía Méndez, Alfonso López Pumarejo, Dario Echandia y los componentes de la Junta Militar al caer el régimen de Rojas Pinilla, generales Diocracias Fonseca, Pio V Rengifo y Gabriel París y juristas de la talla de Andrés Rocha y Ramírez Moreno, entre otras figuras eminentes que han descollado en los destinos de la República.

Páginas de gloria ha escrito el Departamento no solamente en las gestas de la independencia Nacional, sino también en los encuentros bélicos de las guerras civiles, destacándose sus ciudadanos como hombres intrépidos, valerosos del orden y la libertad.

A marchas aceleradas avanza el progreso en todas sus manifestaciones, en apertura de vías, en generación eléctrica, en regadíos de tierras, en campañas de sanidad, y en el establecimiento de industrias, que le están imprimiendo una vida económica sobresaliente en el desarrollo Nacional.

Sus perspectivas de crecimiento, le están atrayendo apreciables capitales que se vinculan cada día al despertar de la Nación en el aspecto económico, circunstancias que le abren perspectivas de bienestar al pueblo, ya que el porvenir del Tolima se acrecienta aún más con las próximas explotaciones de petróleo en Purificación y Prado.
JOSUE BEDOYA RAMIREZ (q.e.p.d.)
Presidente Academia de Historia del Tolima
 
Cronología Fundación del Departamento del Tolima
Los territorios de las provincias de Neiva y Mariquita debieron soportar un largo y agitado desarrollo político administrativo antes de ser elevadas a la categoría de Estado, conozcamos los acontecimientos destacados de este proceso:
 
1550
Con posterioridad al establecimiento de la Real Audiencia de Santafé, se adelantó la primera división política de sus territorios, Mariquita fue entonces designada como uno de los dos Corregimientos de Provisión Real, los corregimientos constituyeron la división administrativa básica, equivalente a los municipios españoles.

Neiva por su parte fue uno de los doce gobiernos de Capitulación o Convenio; las capitulaciones fueron contratos firmados entre el Monarca y los particulares para emprender ciertas acciones.

Posteriormente España dividió el territorio del Nuevo Reino de Granada en provincias, denominación que adquieren los territorios de Neiva y Mariquita y que conservan durante la Colonia y buena parte de la República.
 
1815
Luego de presentarse la primera guerra civil de nuestra vida republicana entre centralistas y federalistas, la Provincia de Mariquita expidió por parte de José León Armero la Constitución Política el 21 de Junio de 1815; Neiva hizo lo propio el 31 de Agosto del mismo año. Dichas constituciones no alcanzaron a regir sus destinos, en virtud de la sangrienta represión encabezada por “El Pacificador” Pablo Murillo conocida con el nombre de la “Reconquista Española”.
 
1819
La ley Fundamental de Angostura del 17 de Abril de 1819 dividió el territorio nacional en tres grandes departamentos: Quito, Venezuela y Cundinamarca, a este último quedaron anexadas las provincias de Neiva y Mariquita; decisión ratificada posteriormente por las constituciones de Colombia 1821 y 1830.
 
1832
Al expedirse la Constitución Política de la Nueva Granada el territorio nacional se dividió en 18 provincias eliminando los viejos departamentos; en consecuencia las provincias de Neiva y Mariquita se liberaron transitoriamente de la vieja paternidad que ejercía sobre ellas Cundinamarca, determinación confirmada por las posteriores constituciones de Colombia de 1843 y 1853.
 
1857
Al no lograr el desarrollo deseado durante 25 años de gobiernos autónomos, las provincias de Neiva y Mariquita fueron nuevamente anexadas al territorio del Estado Cundinamarca, mediante Ley del 15 de Junio de 1857, decisión ratificada por las Constituciones del vecino Estado de 1857 y 1858 en tiempo de la Confederación Granadina.
 
1861
Tras levantarse en armas contra el gobierno constitucional del Presidente Mariano Ospina Rodríguez, el General Tomás Cipriano de Mosquera creó de hecho en el Alto del Raizal cerca de Guaduas el Estado Soberano del Tolima en abril de 1861; determinación que posteriormente fue convalidada y legalizada por los demás Estados de la Unión Colombiana, a través del artículo 41 del Pacto de la Unión el 20 de Septiembre de 1861; reconfirmándose así jurídica y legalmente la creación institucional del Tolima. A la postre Mosquera fue el primer Presidente que tuvo el Estado del Tolima, de una lista de cerca de treinta mandatarios que le sucedieron en el poder en un cuarto de siglo.

Durante la existencia legal del Estado se cambió de capital en varias ocasiones: primero fue Purificación (durante 22 meses), luego fue Neiva (en dos ocasiones), más tarde Natagaima, Guamo e Ibagué; hasta que esta última por medio de la Ley 21 de 16 de Febrero de 1887 obtuvo el título de capital de recién creado Departamento del Tolima, que hoy ostenta.

También durante este tiempo y fruto de la inestabilidad reinante producto de las frecuentes guerras civiles (Tres guerras civiles nacionales 1861-1862, 1876 y 1885 y una guerra civil interna 1867) el Estado del Tolima expidió (6) Constituciones Políticas: Tres en la población de Neiva Enero de 1863, Noviembre de 1863 y Febrero de 1877; dos en el Guamo Diciembre de 1867 y Noviembre de 1870 y una en Natagaima en Julio de 1866.
 
1886
Luego de varios meses de enfrentamientos armados entre partidarios del liberalismo radical y seguidores de la Regeneración Política encabezada por el Presidente Rafael Núñez, esta fracción política derrotó militarmente a sus opositores, convocando a una Asamblea Constituyente la que expidió la Constitución Política de 1886; a través de este Estatuto Jurídico se dio cristiana sepultura a los estados soberanos y en su reemplazo nacieron nuevas unidades político administrativas llamados departamentos, nombre con el que se le conoció popularmente al “Tolima Grande”, heredero de la misma jurisdicción y límites del Estado Soberano; recordemos que su primer Gobernador fue el General Manuel Casabianca hombre de confianza del Presidente Núñez, quien comandó las fuerzas regeneradoras en el Tolima durante la guerra civil de 1.885.
 
1905
Por medio de la ley 46 de 1905 el Presidente de la República Rafael Reyes dividió la unidad territorial del Gran Tolima, para crear con la parte sur de su territorio (antigua provincia de Neiva) el actual Departamento del Huila.

En resumen: durante 44 años se prolongaría la existencia Jurídica y legal del “Tolima Unido”, 25 a la sombra del Estado Soberano y 19 años mas bajo la influencia de la nueva entidad político administrativa.

Por su ubicación geográfica, por la variedad y la abundancia de sus recursos, además por las condiciones de su raza, por la trascendencia de su historia, así como también por las expresiones auténticas del arte, la música y el folclor, el Tolima es una de las regiones de más protagonismo y de mayor trascendencia en los anales de la historia nacional.

 

 
 
 
 

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